lunes, 5 de julio de 2010

Recuerdos que perduran...

De niño, mi madre llevaba de la mano a la misa que se realizaba en la Capilla de la Comandancia de Heredia. Yo no ponía demasiada atención pero me llamaba la curiosidad unos enormes murales pintados sobre la pared. ¡Nunca los olvidé!
Después de leer el libro escrito por el Lic. Roberto Cambronero titulado:
Wenceslao Argüello Entre lo excelso y lo profano, es que realmente valoro lo que de niño admiré. Esa obras, según Cambronero, fueron ejecutadas por este genio herediano.


• La primera se titula "Cristo siendo Tentado por el diablo", que según se informa en el texto, fue pintado por Wenceslao a la edad de doce años,
en 1922, en la Capilla de la Cárcel
de Heredia y mide 1.70 x 2.20 mts.

• La segunda (abajo) se titula "Santo Tomás palpando las heridas de Cristo", pintado en la misma época y con las mismas medidas.


Ignoro si aún existen y si existen, ignoro su estado actual; lo que si nos debería importar, si existen, es su rescate inmediato, pues su valor es incalculable; hay que hacer un movimiento en todos los niveles para su inmediata protección.


Fotografías cortesía de Ricardo Rodríguez, director de la Casa de la Cultura de Heredia.