martes, 25 de enero de 2011

¡Para todos los gustos!

Los asiduos visitantes al Parque Central Nicolás Ulloa, acostumbrados a ver los mismos payasos pasivos todos los días, el que vende líquido para burbujas, el que vende globos y el que vende ratones de hule, el domingo tuvieron la oportunidad de observar dos nuevos pero bien activos.
Un payaso piso de tierra, el cual llegó con su compañera dentro de un maletín, simpático con el público, con una propuesta simple donde combina su habilidad para hacer figuras con globos, con los que premia a los niños que participan en sus juegos, la facilidad para bailar enormes trompos y su interacción con un perro amaestrado. La gente adulta disfrutó muchísimo y le agradeció con algunas monedas.
Al segundo lo observamos trabajando con su compañera en el quiosco. Un artista moderno con una propuesta simple y repetitiva que involucró a los niños y que disfrutaron de su rutina, los adultos no tanto.