jueves, 10 de febrero de 2011

Si la montaña no viene a mí...


Al padre Vílchez, presbítero de la Inmaculada, frecuentemente lo vemos atravesar la calle y saludar a los "viejillos" que normalmente se sientan a tertuliar frente a la Parroquia. Muchos le recuerdan a su abuelo, tíos y demás familiares.
Hoy estuvo en la puerta del Templo, escuchando la retreta.