martes, 1 de noviembre de 2011

Comentario

DEFICIENCIAS DEL PROYECTO DE ALCANTARILLADO

Freddy Pacheco León
Catedrático UNA
Ahora que la Contraloría General de la República hace muy preocupantes observaciones al “Proyecto del Mejoramiento del Medio Ambiente del Área Metropolitana de San José”, valorado en $229,39 MILLONES, que incluye un préstamo por $129 millones otorgado por el Japan Bank for International Cooperation (JBIC), y que muestra un atraso en su ejecución que no debería de extrañar a muchos, cabe recordar algunos aspectos poco conocidos del mismo. 
El proyecto de préstamo aprobado hace cinco años en la Asamblea Legislativa, solo fue analizado en SUS ASPECTOS FINANCIEROS después de haberse dictaminado aceleradamente en la Comisión de Asuntos Hacendarios.
Solo el entonces diputado don Mario Quirós Lara pretendió discutirlo, aunque infructuosamente, en sus aspectos técnicos.Por ejemplo, no se valoraron las consecuencias financieras y de factibilidad ambiental de EXCAVAR 642 KM de zanjas en el área metropolitana, ni si era formal el compromiso del ICE de construir UN TÚNEL de 1,8 km de longitud y tres metros de diámetro que condujera las AGUAS NEGRAS hacia la zona de LA URUCA. 
Igualmente, las autoridades del AyA ni lo señores diputados se preocuparon por discutir las consecuencias que tendría la descarga de 14 MILLONES DE LITROS POR HORA, de esas aguas inmundas, en un tajo situado al lado de las instalaciones del Sinart y muy cercano a centros de población de alta densidad que, indudablemente, percibirían los MALOS OLORES de tales fluidos y el efecto sobre la salud, de la presencia de compuestos orgánicos volátiles, entre otros.
Sitio en que se construiría una planta de tratamiento PRIMARIO de aguas negras, que solo implica la extracción de lodos sedimentados que se mezclarían con cal, antes de trasladarlos a “un relleno sanitario” que además, no se determina dónde estaría ubicado. 
Cantidad equivalente a 30 vagonetas de 10 toneladas de capacidad que diariamente saldrían de dicha planta hacia quién sabe dónde. Pero eso NO es lo más grave. Por reconocidos problemas financieros, el proyecto presupuestado no incluye el proceso de TRATAMIENTO SECUNDARIO de aguas negras, imprescindible para mejorar la calidad de las aguas de la cuenca del RÍO VIRILLA. 
Con ello, lejos de tratarse de un proyecto “de mejoramiento del medio ambiente”, como se promocionó, AGRAVARÍA hasta niveles increíbles la calidad de las aguas de la más importante cuenca hidrográfica del país, que recibiría directamente y sin tratamiento alguno, altas y constantes concentraciones de los más variados CONTAMINANTES QUÍMICOS Y BACTERIOLÓGICOS. 
De esta forma, al no contarse con los $120 millones que se dijo costaría la necesaria planta de tratamiento secundario, las aguas descargadas al río Virilla mantendrían un 60% de demanda bioquímica de oxígeno, o sea, que se necesitaría una gigantesca cantidad del gas disuelto para descomponer la materia orgánica, lo que dejaría a vastísimas extensiones del río SIN OXÍGENO, y por ende, sin posibilidades de vida aeróbica alguna.
Aunque una inversión de unos ø120.000 MILLONES debería de haberse planificado más cuidadosamente, lamentablemente no fue así. Por ejemplo, no se señaló el camino, ni financiero ni técnico, mediante el cual luego de clausurar TODOS los tanques sépticos en funcionamiento, LOS PROPIETARIOS de los inmuebles se conectarían a la nueva red recolectora que se construiría, por lo que no es difícil prever situaciones en las que muchos de los involucrados enfrentarían la imposibilidad real de cumplir con tales normas. 
Ni la forma en que se garantizaría el funcionamiento ininterrumpido de las ESTACIONES DE BOMBEO conque, desde diversos sitios del área metropolitana, las aguas negras superarían los desniveles marcados que caracterizan al valle central, para así prevenir flujos y REFLUJOS sin control que pudieren llegar a afectar a toda la comunidad. 
Ni lo que sucedería si las compañías CONSECIONARIAS encargadas de su construcción, ABANDONARAN los trabajos de excavación por cualquier razón predecible.Decía el muy citado autor británico E. F. Schumacher, en oposición al gigantismo inoperante de algunos proyectos económicos, “Small is beautiful”. 
Para él, y para nosotros, el DESARROLLO SOSTENIBLE demanda de mucho sentido común y en numerosas situaciones la mejor opción es aquella que, luego de un diagnóstico multidisciplinario, se opta por descentralizar o FRACCIONAR, según sea el caso, aquellos proyectos que parecieren destinados a salirse de las manos.
Este proyecto, GIGANTESCO para las dimensiones nuestras, con UN SOLO RECEPTOR para los más de 300 MILLONES DE LITROS DIARIOS de aguas negras producidas, y con obras conexas que trastornarían todas las actividades en nuestros principales centros de población (incluyendo la CIUDADELA de San José), no parece viable. 
Si hubieran leído a Shumacher, seguro se hubiera pensado más bien en concentrar la atención en la construcción de VARIAS y más pequeñas plantas de tratamiento de aguas, según fueren las poblaciones atendidas en diferentes momentos. No fue así y por eso, gracias a la acción de la Contraloría, algunos estarán recordando las desdeñadas advertencias hechas hace cinco años.