jueves, 19 de enero de 2012

comentario

DESALETEO POR LA LIBRE

Freddy Pacheco León
Desde hace tres décadas se denunció el DESALETEO en la isla del Coco, y desde entonces ha seguido adelante. Los controles en la descarga de los muelles públicos han demostrado su inoperancia, pues en 1200 km de costa pacífica se pueden descargar sacos llenos de aletas sin que sean detectados. ¡Es tan fácil!  Así, son luego transportados a las plantas de las compañías exportadoras que son las que hacen el gran negocio al reportar un precio de exportación menor a los $6 el kilo, cuyo precio de compra en los mercados orientales a $600 el kilo. Desde Costa Rica se exportan millones de dólares anuales en aletas de tiburón... sin que los exportadores tengan que demostrar el origen de las mismas.
POR TANTO, mientras se siga permitiendo la exportación irrestricta de aletas producto del desaleteo, jamás se podrá detener tan brutal práctica pesquera. Así se ha propuesto, así ha sido aceptado en ciertas oportunidades (el presidente Arias y su ministro de Ambiente don Jorge Rodríguez así lo manifestaron en su oportunidad - ver el programa 7 Días emitido a propósito de la película Sharkwater) pero los que se dicen defensores de los tiburones, hacen causa común con el Incopesca para oponerse a una medida que ha resultado exitosa en, por ejemplo, las islas Bahamas.