miércoles, 29 de agosto de 2012

En mi opinión...

Arte y buen gusto para Heredia,… ¡por favor!
(PARTE III)
• Como toda autentica diosa, el Arte es una dama exigente y tiránica, que exige exclusividad y entrega absoluta. Solo así es posible que después de mucho tiempo te entregue sus maravillosos secretos.
“Un cuadro bien pintado es un cuadro bien dibujado”
J.D. Ingres
Pintor neoclásico Francés siglos XVIII al IXX

Entendemos como ARTE la elaboración o creación de alguna cosa. Esta creación puede ser de objetos de valor o utilidad práctica (por ejemplo crear un diseño moderno de un vehículo) o de objetos de valor esencialmente estético.
En el primer caso se trata de artes prácticas, utilitarias, industriales o de aplicación. En el segundo caso, al que nos referimos aquí tenemos las llamadas Bellas Artes y las artes decorativos. Dentro de las Bellas Artes destacamos la Arquitectura, la Escultura y la Pintura.
Además existe otro tipo de arte más moderno como puede ser la Cinematografía. Esta es la única excepción a la que se le puede aplicar el termino de arte moderno.
El arte con mayúscula, supone una combinación magistral de inteligencia y sentimientos de los hombres, aún más, tal alquimia logra modificar la naturaleza añadiéndole valores humanos.
Cuando un escultor talla una columna para un templo, está modificando un trozo de piedra (naturaleza) para dotarlo de nuevos valores estéticos y funcionales.
Pero desde hace dos siglos han surgido nuevas manifestaciones “artísticas” que destruyen lo natural, que en vez de cautivar...
nuestros sentidos visuales los irritan. Han surgido cuadros que parecen escupitajos, esculturas absurdas, escombros inútiles, edificios antinaturales... y todos ellos con elevados precios materiales.
¿Que no se compra y se vende en estos días? Actualmente gran parte del arte es BASURA, las exposiciones y museos se llenan de basura que tiene precios desorbitados. Los museos de arte moderno y diseño son una muestra única de esta basura, es el gran contenedor de este Arte esquizoide que no transmite sentimientos sino un profundo hedor nauseabundo. Un olor a vicio, enfermedad y decadencia. Hablo de objetos demenciales que en vez de cumplir la misión social del ARTE , cual es la de elevar el espíritu del Hombre a través de la belleza, por el contrario enferman la mente y contribuyen a la depresión general de las personas, como si el costo de la vida y sus mil penurias diarias no fuesen ya suficientes.
Ahora que se habla tanto de derechos humanos, yo propondría exigir el derecho inalienable que tienen todos los seres humanos a un entorno bello y estético, lo cual incluye por supuesto la limpieza y el orden. Pero también a que se promueva un ARTE dentro de los cánones preestablecidos por los grandes artistas cuya obra fue y sigue siendo un ideal en la mente del publico de todas las épocas.
El sistema ha creado el actual arte esquizoide, llamándole con el eufemismo de “moderno”, para aborregar a las gentes, confundir a la juventud, para impedirles tener sentimientos e ideas superiores, para limitar la estética a la impuesta por las modas comerciales pasajeras, para evitar que lo bello invada nuestras ciudades. Las instituciones gubernamentales, por esa razón, solo se pueden limitar a restaurar monumentos del pasado. Porque hoy día los llamados artistas jóvenes de vanguardia, manipulados por un vacío y trillado humanismo universitario, tan solo saben hacer basura.
En el anterior comentario mencionaba que nuestro medio tico se ha llenado de “artistas aficionados” que después de una merecida pensión se distraen haciendo cositas con telas y colores. Por supuesto que cualquiera puede y tiene derecho a divertirse pretendiendo emular aquello por lo que siente admiración, pero de ahí a ser un artista comprometido hay un universo de por medio. La psiquis del verdadero creador es muy particular, podríamos decir sui generis, generalmente excéntrica, no tanto a la hora de plasmar sus creaciones, sino principalmente en la forma de percibir la vida y sus matices.
No es necesario que alguien me muestre un cuadro, un libro o una melodía, etc., para yo darme cuenta de que estoy en la presencia de un artista. No por cubrir una tela con colores y llenar unas formas esto me hace artista. Se trata de una actitud ante la vida, de una entrega y un compromiso exactamente igual al que obliga a un medico u otro profesional a escoger este, o aquel camino.
Tal compromiso implica una decisión en un momento dado. Y aquí llegamos al meollo del asunto. ¿Cuántos están dispuestos a escoger una carrera artística a los diecisiete años? Hablo de los riesgos económicos y sociales que implica semejante decisión. Será una minoría contada con los dedos de la mano, (sin mencionar a los que se “embarcaron” creyendo que era muy fácil, de estos hablare mas abajo).
Desde este punto de vista, no se puede equiparar al aficionado de edad madura que empezó tan solo ayer a coger un pincelito, con el audaz temerario que entregó la juventud y acepto las privaciones en aras de una búsqueda estética. Suponer tan solo que el valor intrínseco de la producción de estas dos personas es el mismo, es pecar de ignorante ingenuo, o se trata de un chiste.
Serge Hutin decía: “… salvo unos pocos genios, nadie es artista antes de los treinta y cinco años, y la mayoría de las veces, tampoco después…”
Por otra parte están los salones universitarios y la fauna salvaje que pulula en ellos. Con verdadera pena mira uno pasar a los jovencitos que llenan las carreras de arte, todos con el mismo uniforme hippie: tatuajes, bolso, aretes, etc. Todos sintiéndose especiales y creyendo de verdad que el arte es cosa fácil. Y uno se pregunta: ¿para donde irán?
Cuantos de estos ilusos tendrán una mínima idea de lo que implican las artes. Cuanto tiempo pasara para que descubran el engaño. Pongo por ejemplo la escuela de Diseño Industrial del TEC, una carrera atractiva pero que ni siquiera aparece como tal en el servicio civil y aun así, la siguen promocionando.
Cuando se percatara la juventud de turno de que son manipulados ideológicamente desde las aulas en su sensibilidad juvenil, en su natural rebeldía adolescente. Evidentemente que son el resultado de un sistema aberreado y siniestro. Un sistema doctrinario y mentiroso que los induce a la creencia errónea de que el arte es lucha política, o panfleto contestatario.
Otro factor que sigue siendo obstáculo para el desarrollo del ARTE es el mercachifles ambulante. Hablo de la venta masiva de embarrijos seudo artesanales que intentan plasmar el mismo paisaje hipotético mil veces y cuyo proceso no tarda dos horas.
 
Lo grave es que al final el estafado confunde estas bagatelas con arte.
Si bien todos deberíamos beneficiarnos de las creaciones artísticas, estas deberían ser el producto de los profesionales y los estetas con que cuenta la sociedad.
Hace unos días se inauguro un mural “elaborado y donado” por unos niños.
¡Claro! esta es una forma olímpica, pero sobre todo económica, de ahorrarse el dinero que se le pagaría a un profesional para su elaboración.
¿Perjudicados? Los artistas que miran frustrados tales mamarrachos y el público al que se le privó de una buena pieza.
¿Ganadores? Los que se reembolsaron el dinero destinado a estas obras.
He querido en este artículo mostrar el panorama errático sobre el que se desarrollan las artes en nuestro país. Principalmente para que el lector tenga una mejor opinión a la hora de asomarse al mundo de las artes.
Por supuesto que en ultima instancia es la persona misma, quien toma la decisión de adquirir esta o aquella pieza. En la peor de las decisiones, aceptemos su mal gusto como un posible gusto.
Sin embargo, este criterio no es determinante a la hora evaluar el bajo nivel de calidad y exigencia estética al que ha descendido la sociedad costarricense, son otras y más poderosas las causas de fondo.

Mario A. Ramírez Espinoza
Magister in artibus