jueves, 3 de enero de 2013

Comentando

LA TROCHA Y EL RÍO SAN JUAN
- Los juegos millonarios –
Freddy Pacheco León 
 Muchas decisiones gubernamentales empañan la gestión del actual gobierno. Desde el pretendido “plan fiscal” que lo paralizó innecesariamente, hasta el disparate de gastar MILES DE MILLONES de colones en unos devaluados JUEGOS deportivos centroamericanos, cual si la situación financiera de Costa Rica permitiere tal DERROCHE de recursos. Recursos públicos derivados de los presupuestos de parte de la banca estatal (entre otros) y de un Instituto Costarricense de Turismo que, alejándose de SU MISIÓN institucional, se comprometió a organizar y pagar el hospedaje, alimentación, transporte y otros gastos, de más de 4.000 competidores que ocuparían grandes hoteles del área metropolitana, en sustitución de las “torres de apartamentos” que el alcalde pretendió infructuosamente construir en el Cementerio Calvo. La justificación de esta rara acción de la junta directiva del ICT se espera con interés por parte de los empresarios del sector turismo, de los organismos de control presupuestario y del pueblo de Costa Rica.
Pero nada ha afectado más la imagen de la presidente Chinchilla que los actos de corrupción vinculados a la construcción de LA TROCHA fronteriza. El asunto va a juicio y en él se sabrá la verdad eventualmente. Construcción usada por Daniel Ortega para denunciar ante la Corte Internacional de Justicia, que los costarricenses estábamos “DESTRUYENDO el río San Juan”, para desviar la atención de la demanda provocada por la invasión y daño ambiental a la costarricense isla Calero.
Hay que recordar que, jamás ante dicha Corte, pudieron las autoridades nicaragüenses demostrar ese supuesto daño al ambiente, pues de las ESPECULACIONES no se pasó y aparte de lo acordado por la ridícula corte centroamericana de Lobo y Guerra (en un proceso plagado de ilegalidades) no existe acto formal alguno que permita evaluar si efectivamente se estaba destrozando el río, según el argumento nicaragüense.

Nota resumida publicada en Cartas a La Nación del viernes 28 de diciembre del 2012:
http://www.nacion.com/2012-12-28/Opinion/cartas-a-la-columna.aspx