sábado, 13 de abril de 2013

Inaugurada fuente del Centenario


Texto tomado del libro "La realidad histórica sobre el abastecimiento de agua en Heredia" pronto a publicarse. Historiador: Pompilio Segura Chaves

Capítulo V

Las fuentes de los Parques Nicolás Ulloa Soto
y Manuel María Gutiérrez Flores

La parte metálica de ambos atuendos, llegó de Londres con el material de la primera cañería que tuvo la ciudad de Heredia, en 1878, y fueron colocados en sus respectivos lugares, en el mismo año, como símbolos que conmemoran la inauguración de dicha cañería. La instalación de las mismas fue encargada por John Howard Brealey al italiano Martín Parini, quien las rodeó con gradas de piedra de granito, traída de Cartago, mediante un trabajo en el que fue auxiliado por dos peones durante 12 días. En materiales: piedra, arena, cal, ladrillo se gastaron $439; el costo de los adornos metálicos se desconoce. El tazón de mezcla de la fuente del Parque Nicolás Ulloa, que hoy vemos, no es el original, pues tenía un diámetro menor, y para lograr un mayor atractivo a todo el conjunto, en 1885 el vicepresidente municipal Juan V. Gutiérrez Flores habló con el Ing. Manuel Víctor Dengo Bertora para que ampliara el tamaño del tazón y a la vez, elevara un poco mas la fuente, sin embargo, en la sesión municipal del 16 de agosto de 1886 se lee que:
"no se ha obtenido el plano que gratuitamente ofreció Manuel V. Dengo, Ing. Mecánico del Ferrocarril Central al vicepresidente Juan V. Gutiérrez, para la construcción de una pila o fuente en la plaza principal de esta ciudad; se acuerda que el gobernador, pueda proceder, desde luego, a su construcción, adoptando para tal obra la forma que le parezca más conveniente".
En relación con este detalle, afirma el Lic. Marco T. Fonseca Chaves que Eulalio González Céspedes y Nicolás Hernández fueron quienes construyeron la pila y acera que circunda el parque.
Y posiblemente ellos mismos elevaron la fuente para darle mayor vistosidad, pero al efectuarlo, la base de la misma, por su gran peso, se les quebró, teniendo la municipalidad que asumir el gasto de su reparación, pues en la sesión del 2 de mayo de 1887 acordó pagar $209,48 a la fundición San José, por el resto que se le debía por las dos secciones y un plato para la pila de la plaza principal, fundidos de hierro en aquella.
La pila siempre se mantuvo llena de agua y en algunos años se conservaban en ella lindos pececitos de variados colores; también fue costumbre que los alumnos de la Escuela Norrnal y luego los del Liceo de Heredia, al concluir su V año, lanzaran a sus aguas a algún compañero cándido, que se prestara a tal broma.
En abril de 1957, el empresario José Gamboa Alvarado iluminó con energía eléctrica esta fuente, por medio de llamativos adornos de vanos colores y el 16 de abril del año citado, por sugerencia de los Lics. Manuel Elizondo Mora y Miguel Sáenz Flores, en nombre del Club Rotario, la municipalidad acordó denominarla Fuente del Centenario, para con esta decisión conmemorar la rendición del aventureroWilliam Walker, "quedando esta obra en nuestra ciudad como un recuerdo de este acontecimiento". La ceremonia del bautizo se llevó a cabo el primero de mayo de 1957. La fuente, fue declarada de interés histórico y cultural, el 13 de setiembre de 1994 y en su decreto se asegura que su modificación de debió al Ing. Manuel Víctor Dengo, en 1885, lo cual es un error.
En cuanto a la fuente del parque Manuel María Gutiérrez, durante mucho tiempo se le mantuvo en total abandono, lucía en mal estado y al final se le consideraba nociva para la salud por los fangos en su derredor y "porque es un desperfecto que desdice del ornato."
El 15 de enero de 1900, la municipalidad por moción del regidor Nicolás Cartin, acordó destruirla y guardar lo que se pudiera; sin embargo, su demolición no se llevó a cabo, pero más tarde se aconsejo al mismo señor Cartín que la trasladara a la plaza Iglesias. 
El odio a esta fuente, tan valiosa como la del parque Nicolás Ulloa, se debió a que los vecinos del barrio El Carmen, les estorbaba para celebrar en su plazoleta las famosas corridas de toros. 
Parece que en alguna época se le cambió de lugar; hoy, afortunadamente, luce totalmente restaurada y en su lugar de origen.