viernes, 7 de junio de 2013

Comentario

EL MENOS COMÚN DE LOS SENTIDOS
En la plaza de toros de Palmares

Dr. Freddy Pacheco León
A veces no, ¡casi siempre! se reafirma que el sentido común (ese que dice Johnny Araya le falta al gobierno) es el menos común de los sentidos. Ejemplos, con la marca de Johnny Araya, sobran:

1 - Mandar a cortar en 1999 un magnífico árbol Guanacaste frente a la iglesia de La Soledad... para tratar de construir el "obelisco del año 2000" que se logró detener. - Profanar un cementerio para construir donde descansa más de un millar de difuntos... tres torres de apartamentos y una de oficinas que, también se logró detener.

2 - Renunciar a tratar la basura de la ciudad capital como es el deber municipal, para que una empresa privada, mediante un millonario contrato, la vierta en un tajo vecino al río Virilla. - Gastar unas ocho veces más de lo que invierte el AyA en el sistema de agua potable, para hacer unos “fuegos” deportivos centroamericanos donde ni una sola de las marcas alcanzadas cumple con los mínimos panamericanos, que deja como herencia una helada piscina que se deteriora rápidamente en Hatillo, una pista de atletismo cuyo carril externo corre por el borde de un peligroso talud, un estadio de Rohrmoser con su tapia en el suelo, un gimnasio nacional con asientos para niñitos que deben usar los adultos, una cancha deportiva destruida en Zapote, un estadio nacional con el techo muy dañado, etcétera.

3 - Pagarle ¡medio millón de colones por noche! a una empresa mexicana para que barra el centro del pueblón de San José, contando la Municipalidad con un presupuesto superior al que tiene la Asamblea Legislativa, que podría usarse racionalmente en la compra de varios camiones barredores.

4 - Pretender concesionar a una empresa privada (que haría el supuesto negocio redondo) la operación de un tranvía que, ¡eso sí!, financiaría y construiría el Estado a un costo cercano a los $200 millones por 6 km, que sacaría del Paseo Colón, la avenida segunda, el Paseo de Los Damas, y parte de las calles 5 y 7, entre otros, ¡todos los vehículos públicos y privados! sin tener siquiera un verdadero estudio de factibilidad.

5 - En lugar de albergarlos como seres humanos que merecen respeto cristiano, mandar a correr en las frías madrugadas, a indigentes que se cubren con harapos en las aceras capitalinas como parte de la insensible “Operación cartón” que aplica de vez en cuando la Policía Municipal.

6 - Destruir el histórico Paseo de los Estudiantes, para en su lugar construir un ‘barrio chino sin chinos’ que, gracias al incumplimiento de los compromisos ambientales asumidos ante la Setena, tiene a los negocios comerciales al borde de la quiebra por no permitir el paso de autobuses a todo su largo, como se comprometió cuando buscaba la aprobación del estudio de impacto ambiental.

7 - Ordenar, junto al MOPT, paradas de buses al costado sur del histórico edificio del Colegio Superior de Señoritas, con el consecuente impacto negativo sobre la estructura y la actividad académica, afectando de paso la atención y acceso de pacientes a las clínicas de los alrededores.

8 - Contratar con una empresa mexicana la sustitución del asfalto del Paseo de Los Damas, ¡por una superficie de concreto que duraría más de 20 años! y que pocas semanas después ya estaba sumamente dañado. Empresa que, por cierto, le financió con varios millones de colones la publicación de un libro con fotografías de San José de los artistas Pucci, y que fue liberada de la responsabilidad de las millonarias reparaciones que ahora realiza la Municipalidad. 

- Y muchos y muchos ejemplos más de esa ausencia de sentido común que ahora se compromete a combatir el alcalde-candidato del PLN, en caso de alcanzar el cada vez más alejado 40% del electorado, necesario para ganar una elección en la primera ronda.