martes, 18 de mayo de 2010

Heredia, vista por Rubén Darío


Fragmento de una crónica fechada el 6 de mayo de 1892 y recogida por el Lic. Teodoro Picado enRubén Darío en Costa Ricatomo I

Desde la llegada comprende el viajero que Heredia es una ciudad amable. Empleando el vocablo nacional y gráfico se la podría llamar “corronga”. He visto de pronto sus casas, sus parques, sus iglesias; tiene mucho árbol. Muchas mujeres bonitas, mucha gente religiosa.
La religión y la belleza reinan en Heredia, junto con la hospitalidad.
Acabo de ver un torreón que parece arrancado de un castillo medieval. He estado en la nave de una iglesia, donde los ángeles de bronce ofrecen en sus manos hieráticas el agua bendita.
Heredia es suave, cortés, coqueta y rezadora. Con su ambiente sano y su población tupida y su café, Heredia es la señorita rica que desde su provincia reina y vence.
Rubén Dario