miércoles, 2 de junio de 2010

El hospital herediano



¡Qué débiles se muestran las palabras ante los hechos que las desafían!

Juan Fco. Hernández
Exgobernador de la Provincia de Heredia

La segunda mitad del siglo diecinueve remueve la necesidad en los heredianos de tener un hospital. El lic. Saturnino Trejos, gobernador provincial promueve, con la ayuda de ilustres hombres como don Joaquín Lizano, la constitución de la Junta de Caridad, que haría realidad el Hospital San Vicente de Paúl.

Muchos calendarios han pasado desde entonces. Poco a poco Heredia creció, los cafetos cedieron lugar a proyectos urbanos, la bondad de su clima y sus gentes atrajeron migraciones del interior del país, y recientemente de extranjeros.

Ha mucho tiempo que aquel hospital levantado en los años de mil ochocientos, colapsó y sus usuarios se enfrentaron al hacinamiento e impotencia de sus funcionarios y de infraestructura para ser atendidos como Dios manda; varias décadas escucharon el clamor ciudadano por un nuevo hospital.

Valiosa lucha. Gente de buena voluntad, como Antonio Camacho, iniciaron la lucha, el terreno se adquirió gracias a la gestión del entonces diputado Dr. Víctor Julio Brenes Rojas y sus compañeros de la diputación florense en la administración liberacionista 1994-1998; y al fin, hoy se erige en el paisaje de la ciudad como la obra pública más importante construida por Gobierno alguno, gracias a la decisión de un herediano: el doctor Óscar Arias Sánchez.

Se entierra así la mentira de aquellos que endilgaban a la administración Arias Sánchez la privatización de la Caja Costarricense del Seguro Social. ¡Qué débiles se muestran las palabras ante los hechos que las desafían! El acontecer de la historia nos emociona y asombra al sentir que los deseos de varias generaciones de florenses: abuelos y abuelas, padres y madres y nosotros los de hoy y los niños del mañana se han cumplido con la construcción y recibo del nuevo hospital.

La inauguración del nuevo San Vicente de Paúl es un acto de fe que recobra la credibilidad en la política, es un acto que dimensiona el verdadero sentido de ser de la Caja Costarricense de Seguro Social. Ese hogar de salud, escuchará el llanto de los recién nacidos, albergará la esperanza que alivia el dolor de los que sufren y despedirá en paz a los que retornan a la morada eterna.

Es una acto de fe que reconoce la decisión de un Gobierno, de un hombre que otrora en la vieja Escuela República Argentina soñó con ser presidente de Costa Rica y la vida le deparó dos veces ese honor.

El doctor Óscar Arias Sánchez, nació y creció en Heredia, ahí inició su brillante carrera política y él, más que nadie, ha visto el desarrollo de la provincia, ahora convertida en centro universitario, en cuna de arte y cultura, en emporio de industrias transnacionales, de proyectos habitacionales que han incrementado el crecimiento poblacional.

Como hitos de nuestro desarrollo histórico ahí esta el Fortín, la vieja parroquia, la antigua Gobernación, el Palacio de los Deportes y ahora el mejor hospital de Centroamérica.

Un edificio previsto con la mejor tecnología en su construcción y equipamiento y levantado en tiempo récord, esto como ejemplo inusual de planificación y ejecución pronta y cumplida para un obra de esta magnitud.

Este proceso, al igual que el levantamiento del Estadio Nacional, deberá marcar la pauta para la ejecución futura de obra pública; la voluntad venció a la burocracia tramitológica, imperó la honestidad tanto en los funcionarios públicos que participaron en su planificación y seguimiento de inspección de cumplimiento contractual como de la empresa constructora.

El mejor reclutamiento y selección de sus médicos (se ofrecen servicios que incrementan y diversifican las especialidades), enfermeras, asistentes y administrativos le darán alma, corazón y esperanza a sus usuarios, será en él, donde los dilemas humanos de la vida se topen con los criterios reales de la política, de la seguridad social, basada en los principios cristianos y los mejores valores costarricenses.