lunes, 29 de julio de 2013

Comentario

MINERÍA Y MALA MEMORIA
Dr. Freddy Pacheco León*
Al pensar, equivocadamente, que en Costa Rica todas las cosas se olvidan en un par de días, el exministro de Ambiente en la administración de don Abel Pacheco (al que también se le recuerda por haber sido atacado por una danta “carnívora” en Corcovado) ha escrito un artículo donde descarga toda la culpa del proceso relacionado con la mina en Crucitas en don Oscar Arias y don Roberto Dobles.
Reclama don CARLOS MANUEL RODRÍGUEZ que ellos se han olvidado de todo lo que hicieron para favorecer las actividades de minería de oro a cielo abierto a Industrias Infinito, con tan mala memoria que NO RECUERDA que ¡jamás hubiera iniciado funciones la empresa!
si el estudio de impacto ambiental de la mina no hubiera superado la instancia de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental –Setena-, encargada de otorgar o no la viabilidad ambiental.
Ha de recordarse que cuando la Setena no aprueba un Estudio de Impacto Ambiental –EsIA- el responsable del proyecto PUEDE APELAR lo resuelto ante el ministro de Ambiente, quien en ese momento puede decidir si apoya al desarrollador en contra de lo dispuesto por la Setena, o si por el contrario, apoya al ente estatal contra sus pretensiones.
Para el caso particular del proyecto Crucitas, la mala memoria del exministro Rodríguez le impide recordar que la SETENA, por resolución del 11 de marzo del 2003 acordó: “NO OTORGAR la viabilidad ambiental al proyecto”, resolución que fuere apelada por Industrias Infinito y elevada A SU DESPACHO para su resolución. Y así, unos meses después el señor Rodríguez Echandi, resolvió “Declarar CON LUGAR el Incidente de Nulidad y Recurso de apelación”, ORDENANDO a la Setena seguir adelante con EsIA. O sea, emitió una resolución en contra de la Setena y A FAVOR DE LA EMPRESA MINERA, abriendo las puertas, de par en par, para que se otorgara la viabilidad ambiental al proyecto minero Crucitas.
Y es que si no hubiere sido así, si el señor ministro hubiera apoyado lo resuelto por el ente gubernamental, el desarrollador no hubiera tenido OTRO CAMINO que el de abandonar las gestiones dirigidas a la explotación de oro a cielo abierto en San Carlos. Pero no fue así, y por el contrario, la empresa tuvo por aprobado eventualmente el EsIA en diciembre del 2005 con el que, ¡GRACIAS al ministro Rodríguez!, le permitía seguir adelante con los procesos conducentes a iniciar los trabajos de minería en un área de 125 hectáreas.
¡Mayor trascendencia no podría haber tenido lo firmado por el EXMINISTRO CON AMNESIA ese 20 de octubre del 2003! Se le entregaba a Industrias Infinito la llave necesaria para abrir su proyecto en la zona de Crucitas, para una concesión otorgada en la misma administración Pacheco un par de años antes. Antes, eso sí, de que la Sala IV aprobara una acción nuestra para que, de previo al otorgamiento de las concesiones mineras, las empresas tuvieran por aprobado el correspondiente estudio de impacto ambiental. 
Al inicio de la administración Pacheco se había decretado una MORATORIA contra la minería de oro a cielo abierto que, ¡y eso también parece no recordar don Carlos Manuel!, NO AFECTABA la operación de la mina en Crucitas, aparte de que contaba con EL APOYO de quien ahora se quiere ubicar al otro lado de la barda. Evidenciado a propósito de un voto de la Sala IV en contra de la otorgada concesión, al decir que el fallo le preocupaba, pues entraba a cuestionar, dijo, criterios técnicos propios de una cartera especializada que conoce la realidad del país. “NOSOTROS somos los que nos ponemos las botas de hule”.
Esperamos esta “ayuda memoria” contribuya a ubicarle donde le corresponde.
*Especialista en estudios de impacto ambiental -

ASÍ publicado en La Prensa Libre del jueves 25 de julio del 2013.