viernes, 5 de julio de 2013

¡No fue Don Pepe!

El decreto pro petroleras
Porque algunos lo han confundido injustificadamente, aclaramos que ¡NO FUE DON PEPE! Jamás se podría eximir a los culpables de la situación en que se ha dejado al Estado, primero ante la empresa Harken y luego ante la petrolera Mallon Oil Company. Si en 1998 no se hubiera emitido subrepticiamente un Alcance a la Gaceta -de limitada circulación- el decreto ejecutivo que le abría las puertas a las empresas petroleras para firmar sus respectivos contratos de exploración y explotación petrolera con el gobierno de Costa Rica, ¡sin tener aprobado previamente un estudio de impacto ambiental ¡de verdad!, interdisciplinario, sobre toda el área concesionada antes, detallado y técnicamente bien diseñado,
NO estarían nuestros tribunales de justicia conociendo las actuales demandas, las futuras ni las ya superadas. Si René Castro como ministro de Ambiente de José María Figueres, no hubiera unido "ingenios" con su entonces representante ante la Setena, el geólogo Allan Astorga, ¡jamás!, repetimos, hubiera podido Harken y Mallon haber logrado de la Setena la aprobación de sendas "viabilidades ambientales" para sendos proyectos "sin impacto" que no debieron de haber sido ni siquiera admitidos en ese ente del Minae. Sin embargo, gracias a ese decreto pro petroleras así sucedió y las actuales son las consecuencias de esa mala jugada gubernamental.
Lo bueno de la historia es que el decreto pro petroleras ha sido anulado en sentencia unánime por el Tribunal Contencioso Administrativo por el recurso que presentáramos el abogado Pablo Zúñiga Morales y este servidor, restableciéndose además los 17 artículos que el decreto derogaba del Reglamento a la Ley de Hidrocarburos, por lo que, podemos decir, ahora el país se encuentra blindado ante las amenazantes "iniciativas" petroleras que, algunos dicen, podrían estar vinculadas a la construcción de una gran refinería china en Moín, entre otros interesados en explotar, para gozar de los beneficios muy particulares, que les ofrece una Ley de Hidrocarburos que demanda su máxima y pronta atención.
Freddy Pacheco León