martes, 17 de septiembre de 2013

COMENTARIO

¿ESTAREMOS PRÓXIMOS A UNA

CHAMBONADA DIPLOMÁTICA?

Freddy Pacheco León, PhD*
Cabe la pregunta, pues las manifestaciones que algunas personas cercanas al gobierno y al candidato presidencial del Partido Liberación Nacional, así lo hacen vislumbrar, al referirse al anunciado bombardeo de algunas ciudades en Siria, conque medios como CNN, han venido “preparando” a la opinión pública. Y es que al presentar reiterativamente imágenes de caritas infantiles marcadas por el sufrimiento de la terrible guerra civil, NO SOLO en Washington han alzado vuelo nuevamente los halcones de la guerra. 
Cual si más muerte de civiles pudiera traer consigo el derrocamiento de un dictador en el conflictivo medio oriente, cual si MÁS DOLOR HUMANO aplacara los horrores de la guerra, cual si la vida de más niños se justificara para derrocar a un enemigo de Al Qaeda (ahora importante aliado), cual si la paz fuere una misión imposible, connacionales toman partido alrededor de un presidente Obama,
aparentemente forzado por los halcones que le rodean, a autorizar unos tres meses de bombardeos criminales, con el intento inútil de “debilitar” la capacidad militar del gobierno sirio.
“De comprobarse el uso de armas químicas, SOLO QUEDA INTERVENIR ante la fragrante violación del derecho internacional y ante la constatación de crímenes de lesa humanidad. No actuar minaría la credibilidad internacional y podría ser interpretado como debilidad, lo que podría invitar a nuevos ataques, incluso en el futuro, en otras partes del mundo. El quid es hallar la medida adecuada de intervención que mejore y no agrave la situación para el pueblo sirio”, dice en La Nación la estimable señora doña Nuria Marín (31/8/13), usando los mismos términos ahora frecuentes en los Estados Unidos.
Expresión que resume las de otros que, al igual que ella, tienen radicales influencias al interior de la campaña de Johnny Araya. Que no hay otro camino que “intervenir” (o sea, BOMBARDEAR), que no se puede erosionar “la credibilidad internacional” del gobierno estadounidense (cual si dependiera del derramamiento de sangre), que no puede mostrar “debilidad” (cual si no se reconociera su fortaleza), que hay que hallar una “adecuada” forma de intervenir (¿el tipo de bombas que se lanzarían?). En resumen, para que Obama siga siendo “respetado” mundialmente, ha de desdeñar lo que pudiere resolver el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, lo que ha dispuesto el parlamento británico y lo que SU MISMO PUEBLO le reclama, ansioso de recuperar su camino hacia el progreso alejado de dolorosas aventuras bélicas.
Esperamos que, por la paz mundial y el respeto a la ONU, los discursos que se están dando no tengan eco en nuestra Casa Presidencial. El grave error cometido por don Abel Pacheco cuando colocó oficialmente a Costa Rica a favor de la invasión injustificada a Iraq, no debe ser reiterado. Bombardear Siria sin tener evidencia fidedigna de quienes usaron armas químicas, es una idea deleznable que Costa Rica ha de condenar, acorde con su política respetuosa del orden jurídico internacional y su manifiesto amor a la paz. Porque más allá del “argumento” de las armas químicas, usadas ampliamente por las fuerzas armadas estadounidenses en el pasado, lo que está en juego es LA VIDA de decenas de miles de INOCENTES, cuyo sacrificio jamás serviría para la dimisión de un dictador enfrascado en una guerra civil que no parece tener fin.
“A los dirigentes presentes en la cumbre del G-20 (…) hago un llamamiento desde el fondo de mi corazón para que ayuden a encontrar las vías para superar las posiciones de conflicto y para que abandonen el vano afán de una solución militar”, clama el PAPA FRANCISCO en carta dirigida al presidente ruso Vladimir Putin. Tiene así nuestro gobierno y ¡los aspirantes a ser gobierno!, la magnífica opción que con urgencia se plantea desde el Vaticano, frente a las IRREFLEXIVAS propuestas que comentamos.
*Biólogo