domingo, 5 de enero de 2014

Comentario

NICARAGUA corre por un estudio ambiental

Dr. Freddy Pacheco León
No habrá alguien que, por cortesía, le explique al gobierno de Nicaragua que un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) tiene un momento y un espacio para que sea efectivo. Que no se puede hacer un EIA a distancia y que no se puede “evaluar” impacto algunos meses después de que, supuestamente, se lo ha llevado el río… Que el “trabajo” que están anunciando debió de haberse hecho cuando (según los nicaragüenses) los sedimentos producto de la construcción de la carretera rural estaban obstaculizando la navegación del caudaloso río San Juan.
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Que por eso les fue tan mal en La Haya, al confesar que NO tenían estudio alguno que sirviera para, al menos, tratar de demostrar que tan grave impacto se había producido. Que para que un estudio semejante tenga algún valor científico, se necesita información diagnóstica, básica, que pudiere servir para determinar, comparativamente, que el reclamado impacto era estadísticamente significativo.
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Que, luego de tanto tiempo y de haber obviado la entrega de información adecuada a la Corte Internacional de Justicia, ahora es muy tarde para tratar de corregir el error cometido por el equipo jurídico de la Cancillería de Nicaragua al acudir a La Haya con las manos vacías. Y que (¡muy importante!) aunque la ‘carga de la prueba’ debió haber descansado en la parte demandante, Costa Rica tuvo el cuidado de realizar un verdadero Estudio de Impacto Ambiental, con la participación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Costa Rica, el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos y el Instituto Costarricense de Electricidad, quienes con la asesoría de un experto extranjeros, DEMOSTRARON ante los magistrados de la Corte que NO había tal impacto, que no se había afectado en nada la navegabilidad del río San Juan, que los ecosistemas de la cuenca no habían sufrido efecto alguno y que lo alegado por Nicaragua, no era más que un esfuerzo por “empatar” las consecuencias que se vislumbran cuando la Corte condene a Nicaragua por haber invadido el territorio costarricense de isla Portillo.