lunes, 10 de febrero de 2014

Comentario

NEONATOS DE BAULAS Y EL DOMO TÉRMICO

Dr. Freddy Pacheco
Es interesante la hipótesis nula conque el autor Shillinger (La Nación, 9/2/14) plantea el destino de las baulas neonatas, pues, al avanzar la investigación probablemente se comprobará que, como se ha pensado por años, después de que cerca del 75% de las baulas mueren en su primer día al alcanzar el mar, se desplazan miles de km hacia sitios dispersos de alimentación y eventualmente, de reproducción. Pescadores lejos de Costa Rica son sus verdugos fatales, y no necesariamente en el domo que compartimos con Nicaragua y la altamar.
Sin duda alguna, el sacrificio de baulas adultas ha sido la causa del colapso poblacional que se vive en todas las playas del Pacífico americano, incluyendo las playas Grande, Ventanas, Langosta y Naranjo (esta última en el Parque Nacional Santa Rosa). Al Parque Marino Las Baulas llegaban unas 200 baulas por noche; hoy no llegan ni 30 por temporada de cuatro meses, y la respuesta se encuentra en la matanza que se da en sus sitios de alimentación y reproducción y a lo largo de sus conocidas rutas de migración hacia y desde los sitios de anidación. Por eso poco ha servido proteger por décadas nuestras playas.
Como el Estado no puede seguir pagando por un solo lote de 100m de frente, ¡el doble del presupuesto asignado a la Setena anualmente! (como ha sucedido) Costa Rica tiene como tarea urgente - sin dejar de lado la conservación del hábitat de anidación- promover un desarrollo sostenible en las áreas cercanas al Parque Marino para así enfrentar las deficiencias socioeconómicas de sus pobladores.