domingo, 23 de febrero de 2014

Comentario

PESCADORES DE CAMARÓN EN LA MIRA

La demanda de algunos entes ambientalistas (avalada por la Sala IV) para que se prohibiera la pesca de camarón con redes de arrastre, en el fondo significa que en Costa Rica no se pueda pescar camarón. Y es así, porque si no es con redes de arrastre, es imposible pescarlos. Celebremos que se esté avanzando con un proyecto de ley que, según lo determinado, permita nuevamente la actividad camaronera, pero advertimos, con suficiente anticipación, que los mismos que promovieron la prohibición se preparan nuevamente para recurrir ante la Sala IV cualquier nueva ley que se emita. Para ellos, paradójicamente, solo se podría comercializar camarones IMPORTADOS, ¡sin importar! si ellos fueron pescados con redes de arrastre en países vecinos, por lo que el trato injusto e inhumano contra numerosas familias puntarenenses y guanacastecas podría mantenerse.
Afirmar que la única causa del desbarajuste ambiental del gran Golfo de Nicoya se debe a unas decenas de camaroneros, es una falacia del tamaño de golfo, es decir, de ¡340.500 hectáreas! Con ello se desdeña los contaminantes que desde el valle central enviamos al mar por medio de la cuenca del rio Grande de Tárcoles, los plaguicidas y sedimentos que arrastra la cuenca del río Tempisque, la destrucción de cerca del 75% de los manglares que antes enriquecían las aguas del golfo, entre otros. Y, para hacer más grande la falacia, extender el efecto “destructivo de los camaroneros” hacia el casi medio millón de km2 de nuestro mar territorial y zona económica exclusiva, es, a todas luces, inadmisible.
http://www.diarioextra.com/Dnew/noticiaDetalle/225675