lunes, 17 de marzo de 2014

Comentario

PESCA DEL CAMARÓN

Dr. Freddy Pacheco León
1. Solo se puede capturar camarón con redes de arrastre. Si se prohíbe su uso simplemente habría que importarlo de mercados que sí permiten esa técnica de pesca.
2. La maricultura de camarón en Costa Rica no se ha desarrollado pues los proyectos anteriores (como el de Maricultura S. A. en Chomes – década del 70) todos han fracasado por enfermedades comunes en monocultivos y otras condiciones ambientales como el pH del suelo.
3. Existen técnicas que, bajo estricto control, han permitido disminuir significativamente la captura de tortugas, la pesca acompañante y el eventual daño a los ecosistemas de profundidad.
4. La pequeña flota camaronera costarricense ronda las 40 embarcaciones, para una pesca que se realiza mucho lejos de la costa en regiones cada vez más profundas.
5. La caída productiva del Golfo de Nicoya tiene múltiples orígenes, desde los contaminantes que se envían por la cuenca 24 desde el valle central, pasando por los arrastrados por el río Tempisque y otros ríos que desembocan en o cerca del golfo. Y ¡por supuesto! a la sobrepesca que ha sufrido el Golfo de Nicoya por decenas de años, casi desde que tenemos memoria de la captura de mariscos por la flota artesanal.
6. No se tienen estudios comprensivos sobre los rendimientos máximos sostenidos de la diversidad de especies de peces que se extraen a lo largo de la vertiente del Pacífico, y sin embargo el otorgamiento de licencias es más o menos “a la libre”, por lo que jamás se puede afirmar que el conocido colapso de la pesca de muchas poblaciones de peces se deba a los camaroneros, como se ha afirmado.
7. Habría que poner en perspectiva el efecto que podría tener una pequeña red arrastrada por una también pequeña embarcación, sobre el basto océano Pacífico costarricense. Me imagino unas dos o tres personas “armados” con ‘redes de golpe’ –usadas para atrapar insectos mientras se camina a lo largo de un charral- ejerciendo su labor en un campo del tamaño de un campo de La Sabana. Capturarían insectos y otros bichos, pero el sistema se colonizaría en corto tiempo por otros individuos. Así lo vemos en un gran golfo sometido a la acción de pequeños camaroneros, cual si estuvieran arrasando con toda la vida del fondo marino y no en sitios muy puntuales en los que se han ubicado bancos del crustáceo.
8. Los pescadores de camarón y sus familias merecen un trato justo, de forma tal que su actividad de subsistencia sea valorada adecuadamente, sin desdeñar las consecuencias socioeconómicas de la prohibición que ya se ha iniciado. Aspecto este no tomado en cuenta por grupos ‘ambientalistas’ desde la comodidad de sus oficinas en San José.
9. Es el producto pesquero más solicitado del mundo: cada año se capturan en el mar cerca de 3,5 millones de toneladas y, al igual que otras pesquerías, su efecto sobre la pesca incidental es significativo, pero no el único como se le está presentando en la presente campaña contra los camaroneros.