miércoles, 24 de diciembre de 2014

Comentario

¡QUÉ CANALLAS!
  • NUEVA PROFANACIÓN A LOS DIFUNTOS DEL CEMENTERIO CALVO 
La Biblia enseña que los muertos están inconscientes, pues dice:
“Los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto [...;] no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol, el lugar adonde vas” (Eclesiastés 9:5, 10).
Y Juan Pablo II sentenció:
“Amadísimos hermanos y hermanas: -
Hemos celebrado ayer la solemnidad de Todos los Santos, y hoy la liturgia nos invita a conmemorar a los fieles difuntos. A la contemplación de cuantos ya han alcanzado la gloria de Dios, la Iglesia une el recuerdo de nuestros seres queridos, que nos han precedido con el signo de la fe y duermen ya el sueño de la paz (cf. Canon Romano).
Me uno espiritualmente a cuantos visitan durante estos días las tumbas de sus muertos, en los cementerios de Roma y de todo el mundo. Jesús, que dijo: "Yo soy la resurrección y la vida" (Jn 11, 25), conceda a todos los difuntos el descanso de los justos y la plenitud de la vida eterna”.
PERO EN LA ALCALDÍA DE LA MUNICIPALIDAD DE SAN JOSÉ les importa un pito el espíritu cristiano y el irrespeto a los muy humildes deudos que tienen a sus queridos difuntos enterrados en el Cementerio Calvo, ¡que por desgracia está bajo administración de la Municipalidad de San José!
Ahora, después de que se abortara la chambonada de Johnny Araya de construir torres de apartamentos y oficinas en terrenos del Cementerio Calvo que guardan los restos de miles de fieles de difuntos, las nuevas autoridades corren para CONSTRUIR UN PARQUEO MUNICIPAL en el mismo lugar.
PARQUEO que se construiría sin viabilidad ambiental; sin haber cumplido la orden de la Sala Constitucional (¡de hace más de tres años!) de anular el acuerdo que ordenó inscribir la mitad del Cementerio Calvo como “lote apto para construir”; sin derogar el acuerdo que permitiría vender dicho camposanto a un fideicomiso; sin ejecutar la restauración del camposanto (donde se podrían habilitar más de 3.000 tumbas para concesionar); sin pedir (al menos) perdón a los deudos que vieron cómo se destruía el cementerio antes cuidadosamente mantenido; sin respetar la legislación que determina que un cementerio público NO puede dejar de serlo y que además está calificado como tal en el Plan Regulador del cantón. En fin, cual si fuere un cementerio de animales que no merecen el más mínimo respeto, las autoridades municipales (unas por acción y otras por omisión) insisten el destruir el cementerio de los que no tienen ni donde caer muertos.
Destrucción que se nota además, en el evidente descuido que sufre la sección que hasta hace pocos meses se cuidaba como debe ser, y que ahora, con el argumento de que “no tienen gasolina para las máquinas cortadoras de césped”, están permitiendo que las yerbas cubran casi por completo las humildes tumbas.
¡ESO ESTÁ PASANDO en el Cementerio Calvo! - Materiales para la superficie de rodamiento han sido depositados sobre las tumbas que hicieron desaparecer por orden del anterior Alcalde, y que la actual Alcaldesa no solo no restaura, sino que se esmera en continuar destruyendo sin pensar un minuto en la falta grave de la PROFANACIÓN MASIVA que podría ejecutarse.
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Dr. Freddy Pacheco León